Toda aplicación necesita un Hello World
El "Hello World", es el primer programa que haces cuando aprendes cualquier nuevo lenguaje de programación. Es el programa más sencillo, ya que consiste únicamente en escribir por pantalla el texto "Hello world", pero conseguir ejecutarlo, es el punto de partida para aprender y explotar todas las posibilidades del nuevo lenguaje.
Comparando con esto, cualquier aplicación que se desarrolle, necesita su propio hello world. El usuario, en cuestión de pocos minutos, tiene que poder ejecutar algo sencillo, que sea representativo de la funcionalidad que se ofrece y que le motive para seguir explorando. De esto, desde mi punto de vista, depende en gran medida el éxito de la aplicación, entendiendo por éxito, que el usuario la utilice.
No importa lo completo y potente que sea el programa, no importan las miles de posibilidades que ofrezca, si no consigues enganchar al usuario con una demostración sencilla y rápida, abandonará rápidamente su uso y se irá a buscar otra cosa.